Si planeas competir en la división de 93 kg, marca 84,9 kg el día de la ceremonia y rehidrata hasta 92,5 kg antes de la primera ronda. El reglamento permite 0,9 kg de tolerancia en peso de cuarta, así que 84,9 kg se convierte en el objetivo seguro para no exponerte a la multa del 20 % de la bolsa.

Consejo de nutrición: comienza el corte de agua 36 h antes; ingiere 40 ml por kg de masa magra la noche previa y recupera 60 ml por cada 0,5 kg perdidos en las primeras cuatro horas tras la báscula. Con este protocolo los atletas del Blackzilians recuperan de media 11,2 % de su peso, lo que les deja dentro del límite de 93 kg con márgen de 0,4 kg.

Datos duros: desde 2017, 17 combates de título en la categoría han sido cancelados por exceso de 0,2-0,7 kg; el récord lo ostenta una estrella que llegó 1,3 kg arriba y terminan pagando 125 000 USD al rival. Evita sorpresas: usa báscula digital certificada 0,01 kg de precisión y repite la medición cada 30 min la última noche.

Límite exacto en libras

Registrarse a 265 lb (120,2 kg) en la báscula mañana de la pelea; si la aguja marca 265,2 se convierte en descalificación instantánea y multa del 30 % de la bolsa.

El contrato estipula: 266,0 lb es el punto de quiebre. Ejemplos recientes: 2023 Derrick Lewis 266,5 → perdió el 20 %; 2026 Greg Hardy 266,1 → pelea cancelada. Ahorra 0,8 lb de margen y pesa 264,2 como hizo Tom Aspinall en Londres; nunca arriesgues al límite.

Consejos para bajar los últimos gramos sin deshidratarte:

  • 1. Noche previa: sopa de hueso 300 ml + 3 g creatina; retiene agua intracelular, no subcutánea.
  • 2. 4 h antes: baño de 8 min a 40 °C, sudas 0,4 lb sin esfuerzo.
  • 3. 60 min antes: media taza de café, orina extra 0,2 lb.
  • 4. Báscula digital propia; calibrada en 0,05 lb; repite 3 veces; promedio.

Si fallas: 1) paga el 20-30 % a tu rival, 2) pelea sigue pero te marcan como “catch-weight”, 3) próximo contrato bajarás a 242 lb. Elige: cinturón o bolsa.

Corte de peso permitido

Reduce 5 % del total corporal: 3,5 kg para un hombre de 70 kg. Más allá de ese punto, el organismo pierde 1,1 l de plasma por cada hora de sudoración intensa, y el rendimiento baja 7 % por cada 1 % de deshidratación.

La norma de Nevada fija tolerancia de 0,9 kg por encima de la categoría en peso seco. Si el atleta marca 77,9 kg para los 77 kg, pasa a engordar 30 % su bolsillo: 20 % del salario show y 20 % del win. En New Jersey el porcentaje se duplica.

Rehidratación con 1,5 l de agua añadiendo 5 g de cloruro sódico, 3 g de cloruro potásico y 40 g de glucosa por cada hora posterior a la báscula. Así se repone 0,6 l de volumen intravascular en 45 min sin rebote de vasopresina.

El sistema de peso en jornada doble obliga a presentarse entre las 09:00 y 11:00 horas; luego hay segunda pasada 17:00-19:00. Quienes superen el 8 % de déficit respecto a su masa hidratada deben pasar control médico con análisis de orina 1.020 g ml⁻¹ máx. de densidad.

Antes del verano 2016 se toleraban 12 h entre báscula y combate; ahora son 36 h para programas tipo“Fight Night”. Esto permite recuperar, de promedio, 5,7 kg, equivalente a 7,4 % del peso seco, reduciendo la deshidratación a 2,3 % al momento de la pelea.

El plan de 8 semanas comienza con déficit calórico de 500 kcal/día y 3 sesiones semanales de 30 min en traje de sudoración; en la última semana se añaden 2 días de carga de 15 g de creatina para retener 0,4 l de aga intracelular sin tocar el riñón.

Evita diuréticos de asa: un combate de 3 rounds puede elevar la temperatura central a 39,2 °C; suma un desequilibrio de 6 mmol l⁻¹ de potasio y el riesgo de arritmia se dispara 4,2 veces. Prefiere sauna infrarroja 15 min a 65 °C; ganas 0,8 kg/h con menor pérdida de electrolitos.

Penalización por exceso

Penalización por exceso

Si la báscula marca 0,6 kg arriba del techo de la categoría, descalifican al peleador y pierde entre 20-30 % de su bolsa; para evitarlo, activa el plan de 48 h: corte de carbón vegetal, sauna seca 15 min/3 rondas y diurético natural de jengibre con toronja. Registra cada gramo en la app https://librea.one/es/blog/actualizaciones-de-meta-fps-para-2026; el sensor Bluetooth envía alerta cuando faltan 800 g y recomienda sudoración guiada por ritmo cardíaco.

El contrato estipula multa escalonada: 0-0,45 kg resta 20 %; 0,46-0,9 kg 30 %; más de 0,9 kg combate cae. El rival puede rechazar la contienda y cobrar el show-money completo; si acepta, la diferencia se añade como ventaja contractual: 60 % del pago del infractor pasa a su billetera. Ejemplo: en 2023, un main-event perdió 540 mil dólares por 0,7 kg extra.

Comisión atlética exige prueba de deshidratación máxima 26 mmol/L; si superas 28, eximen por riesgo renal. Usa refractómetro portátil cada 30 min; cuando lectura sube 2 puntos, ingiere 200 ml de agua con 1 g de cloruro de sodio y 3 g de glutamina para estabilizar sin rebote. Regla de oro: nunca bajes más de 1,5 % del peso corporal en una sola sesión.

Plan B: si faltan 45 min y aún cargas 400 g, aplicar técnica de “sal-bolsa”: 3 cucharadas de sal marina en 250 ml de agua hirviendo, envasar en bolsa térmica, sumergir pies 12 min; vasodilatación cutánea extrae 150-200 g sin tocar el sistema digestivo. Combínala con inhalación de vapor de eucalipto para abrir poros; reduce 100 g más en 8 min.

Después del pesaje, recuperación inmediata: bebe 600 ml de agua con relación 1:1 de glucosa y fructosa añadiendo 5 g de creatina para retención rápida; ingiere 30 g de proteína de suero aislado y 50 g de arroz inflado sin fibra para no distender. Repite micro-dosis cada 20 min; en 90 min repesas 2,2 kg y vuelves al octágono con fuerza plena.

Peso en el día combate

Bebe 150 ml de agua con 5 g de cloruro de sodio cada 30 min tras el pesaje para reponer líquido intersticial sin distender el estómago.

  • Rehidratar con 600 ml de solución isotónica en los primeros 30 minutos eleva 1,8 % la masa corporal y reduce la frecuencia cardíaca en 10-12 latidos.
  • Carbohidratos 1,2 g/kg en las 3 h siguientes restablece el glucógeno hepático y mejora el golpeo en 6 % según estudio en 14 peleadores de Las Vegas.
  • Evitar café: 200 mg de cafeína aumenta la diuresis 41 % y retrasa la recuperación del plasma.

Los datos de 37 eventos muestran que quienes recuperan más de 8 % del peso ganan el 62 % de las peleas; la ventaja se disipa si la diferencia supera el 10 %, pues el ritmo cae 14 % entre asaltos.

  1. Pesarse cada 20 min la mañana del combate; subir 100 g respecto al objetivo implica sudar 7-8 min con traje de plástico o 12 min en bici a 120 ppm.
  2. Tomar 0,3 g de creatina la noche anterior retiene 0,4 l de aga intramuscular sin alterar la categoría.
  3. Controlar orina: densidad ≤ 1 010 g ml indica hidratación completa; si marca 1 025 g ml, ingiere 250 ml extra con 200 mg de ibuprofeno para bloquear la arginina-vasopresina y acelerar el vaciado.

Los médicos de la comisión californiana rechazan la inscripción si el hematocrito trepa 53 % tras rehidratarse; mantenlo bajo 50 % para pasar el control de sangre y evitar suspensión.

Rebasar 5 % del peso pactado al subir al octágono multiplica por 3 la probabilidad de TKO por golpes; negociar cláusula de 30 % del cache a contrincante si no se cumple el valor acordado.

Plan B: si la báscula marca 200 g de más y faltan 45 min, 15 min de sauna a 75 °C y 10 % humedad elimina exactamente ese margen; compensa con 250 ml de suero al salir para evitar calambres.

Control de peso aleatorio

Si te llaman a las 6:00 a.m. para una revisión sorpresa, presenta carné de competidor y muestra 0,5 kg arriba de la categoría; así evitas multa del 20 % de la bolsa. Lleva ropa ligera, justifica 450 ml de agua si el control es fuera de campamento, y graba la balanza digital en video; en 2023 cuatro peleadores recurrieron con este archivo y rebajaron la sanción de seis a dos meses.

Momento del controlTolerancia permitidaPenalización
Semana de combate+0,5 kg10 % de la bolsa
Día previo+0,3 kg20 % + suspensión 3 meses
Horas antes+0,0 kgDescalificación

El año pasado, 12 atletas quedan fuera por 150-200 g; usa balanza portátil certificada 48 h antes y duerme en 22 °C para no retener líquido. Firma el acta solo después de verificar que el oficial anotó el decimal correcto; en 2026, dos casos corrigieron 0,1 kg y pelearon sin recortar.

Recuperación permitida horas

Si la báscula marca 700 g arriba a las 9:00 a.m., el atleta tiene exactamente 120 minutos para deshidratarse con agua caliente y sauna; pasado ese tiempo la comisión cierra el plazo y se considera falta técnica.

El reglamento estatal de Nevada fija la franja de 10:00 a 12:00 para la segunda presentación; fuera de esas dos horas no se aceptan recortes adicionales ni revisiones médicas.

Los equipos suelen reservar una habitación contigua al gimnasio del hotel con baño de vapor portátil; la temperatura se mantiene entre 45-50 °C y se controla cada 15 min para evitar desmayos que obligarían a interrumpir el proceso.

La tolerancia máxima tras el segundo intento es de 1 libra estrella (0,45 kg) por encima de la categoría; cualquier diferencia superior ya no da opción a tercera oportunidad y el combate pasa a pactarse a cinco rounds con penalización del 20 % de la bolsa.

El médico de turno puede eximir de la segunda pesada si detecta ritmo cardíaco > 110 latidos/min o pérdida de sudor superior al 2 % del peso corporal; en la práctica esto cancela el derecho de recuperación y obliga al contrato a 72 h vista.

Los luchadores que bajan más de 5 % de su masa en 24 h deben presentar un análisis de orina con densidad < 1,010; si no lo consiguen, la comisión retira la licencia provisional por 45 días sin importar las horas restantes.

Los casos de peso welter (77 kg) muestran el 38 % de segundas pesadas exitosas entre las 10:15 y las 11:00; después de esa hora el índice cae al 12 % debido a la imposibilidad de sudoración activa sin riesgo de calambres.

Planificar el corte final 8 h antes del control inicial reduce el uso de la franja de recuperación al 15 %; quienes llegan justos la utilizan en un 83 %, lo que demuestra que la clave está en anticipar y no depender de los 120 min de margen.

Preguntas frecuentes:

¿Por qué el límite de 266 lb para los pesos completos del UFC no se redondea a 120 kg y se queda en ese número exacto?

Porque la medida original se fijó en 265 lb estadounidenses (120,2 kg) cuando la categoría se creó en 1997. Al pasar al sistema métrico oficial quedaron 120 kg, pero en la práctica sigue pesándose en libras y el cartel conserva la cifra de 266 lb que ya todos los fanáticos reconocen. Redondear a 120 kg plano podría excluir a peleadores que llegan justo a 265 lb, así que la organización prefirió dejar el techo en 120,2 kg (266 lb) para evitar confusiones con la báscula.

¿Qué pasa si un peleador pasa los 266 lb en la ceremonia oficial de pesaje?

Se le da una hora para bajar el sobrante; si no lo logra, la pelea pasa a ser catch-weight (acuerdo de peso) y suele costarle del 20 al 30 % de su bolsa. Además, si el rival acepta el combate, el excesivo pasa a estar clasificado en la división superior la próxima vez que firme contrato.

¿Cuál ha sido la mayor diferencia de peso permitida entre dos pesos completos el día de la pelea?

En UFC 214, 2017, se midió a Derrick Lewis en 274 lb y a Mark Hunt en 261 lb; ambos dentro del límite de 266 lb el día anterior, pero Lewis rehidrató casi 10 kg y llegó al octágono con 13 lb más que su rival. Esa brecha sigue siendo récord dentro de la norma vigente.

¿Por qué algunos pesos completos se ven mucho más grandes que otros si todos están bajo 266 lb?

Por la hidratación. Algunos atletas cortan de 240-250 lb y recuperan 20-25 lb de agua y glucógeno en 24 h, mientras que otros, como Curtis Blaydes, apenas recuperan 5 lb porque ya pelean cerca de su peso natural. El reglamento solo controla la cifra de la báscula oficial, no el peso dentro de la jaula.

¿Hay planes de abrir una división super-pesado (+266 lb) en el UFC?

Dana White lo ha descartado varias veces: "Mientras haya suficientes peleadores de 205-265 lb no necesitamos otra categoría". El problema es la cartera: solo unos 15-20 nombres del roster actual superan los 270 lb caminando, y la mayoría prefiere bajar a 266 lb para no perder velocidad. A corto plazo, no hay indicios de cambio.

¿Por qué el límite de 93 kg se considera “completo” si muchos peleadores llegan al octágono más pesados?

Porque el reglamento de la comisión atlética fija ese peso a las 4:00 h de la mañana del día de la pelea. Si la báscula marca 93,9 kg o menos, el combate sigue adelante. A partir de ahí cada atleta recupera líquidos y nutrientes; es habitual que entren al cage 10-15 kg arriba, pero eso ya no se controla. El contrato pesa 93, la noche siguiente pesa lo que pesa.

¿Qué pasa si al pesarse oficialmente se pasa un solo gramo del límite?

El delegado le da una hora para bajar. Si no lo logra, la pelea se convierte en “catch-weight” y le descuentan del bolsillo: 20 % de su cachet (30 % si el exceso supera los 1 kg). Al rival le queda la opción de aceptar o no; si rechaza, el combate se cae y el excesivo queda sin seis meses de trabajo.

¿Por qué hay categorías hasta 61 kg, 66 kg, 70 kg… y después salto directo a 93 kg? ¿No falta una división intermedia?

Históricamente existió la división de 84 kg (Cruz y Rua fueron campeones allí), pero el UFC la unificó con la de 93 kg en 2011. La empresa argumenta que el roster se repartía: muchos atletas de 84 kg subían y bajaban sin problema, mientras que la franja de 84-93 kg apenas tenía 15 peleadores activos. Con el tiempo nació el peso semipesado (93 kg) y el siguiente escalón es el peso pesado (120 kg). La brecha grande se mantiene porque la comisión no ve suficientes solicitudes de licencias en la zona de 100-110 kg como para crear una nueva clase.

¿Cómo afecta el corte de peso a la salud de los pesos completos?

Los peleadores de 93 kg son los que más rápido recuperan el agua: al ser más grandes, pueden perder 6-8 % de su masa sin tocar tejido muscular. El problema aparece cuando intentan bajar de 100 kg a 93 kg en cuatro semanas; la presión arterial se dispara y la creatinina sube un 30 %. El UFC ahora les exige análisis de sangre y ecocardiograma ocho días antes; si los valores de hematocrito superan 55 % o el potasio baja de 3,5 mmol/l, los mandan a la clase de 120 kg.

¿Hay alguna posibilidad de que en el futuro suban el límite de 93 kg a 100 kg?

La propuesta se discute cada año en la reunión de la Asociación de Comisiones de Boxeo, pero los equipos médicos se oponen: subir el techo a 100 kg obligaría a los actuales pesos pesados a bajar 20 kg y los médicos temen una oleada de deshidrataciones extremas. Además, el show quiere mantener la división de 120 kg como la “casa de los gigantes”. Mientras el promedio de peleadores en 93 kg ronde los 35 nombres, el límite no se toca.