El 'Nielsen serbio' estremece la Champions con el Füchse
En el balonmano, tener un portero de plenas garantías suele ser sinónimo de éxito y un día malo de los dos giardametas en un partido decisivo es a menudo o casi siempre el preludio de una derrota. El Barça está de enhorabuena (hasta el 30 de junio) con el danés Emil Nielsen y tres cuartos de lo mismo le sucede al Füchse Berlin con Dejan Milosavljev.
Además, son parecidos físicamente y en sus prestaciones. Ambos tienen problemas para controlar el peso y por eso resulta aún más impresionante verlos ir al suelo como felinos con sus dimensiones. El danés cumple 29 años el martes que viene, mide 1,96 metros y está en torno a 120 kilos; el serbio cumplirá 30 en dos semanas, mide 1,96 y ronda los 130 kilos.
A la espera de juntar a las órdenes de Nicolej Krickau a su gran estrella danesa Mathias Gidsel, a su compatriota Simon Pitlyck (fichado para la próxima temporada) y al azulgrana Dika Mem (fichado para julio de 2027 si no se adelanta su llegada), los 'Zorros' son firmes candidatos al título en la actual EHF Champions League y ya están en cuartos de final.
Este miércoles el Füchse selló la primera plaza del grupo en un duelo ante el Aalborg danés con condicionantes similares al Magdeburgo - Barça de este jueves (20.45 h). El cuadro alemán ganó a domicilio por 31-35 en el Sparekassen Danmark Arena con ocho goles de Gidsel y una exhibición de Milosavljev en el equipo en el que milita el emblemático exazulgrana Aitor Ariño.
Nacido en Pancevo hace casi 30 años, el meta formado en el RK Jugovic de su país ya estuvo a punto de dar un enorme disgusto a los Hispanos hace dos años en la clasificación para el Mundial de 2025 en un duelo a ida y vuelta que los de Jordi Ribera superaron prácticamente sobre la bocina. Por momentos, 'Milo' fue una auténtica pesadilla.
Más o menos lo mismo que este miércoles para el Aalborg. El serbio realizó un total de 17 paradas, bastantes de ellas a bocajarro ante un rival que apuesta por el juego rápido y, a ser posible, en contragolpes o en transiciones en segunda y tercera oleada. Un 35,42% de efectividad que contrasta con el 20,45 del veterano y laureadísimo Nicklas Landin en el otro lado (9/44).
El único que pudo con Milosavljev fue Mads Hoxer (8/10), un lateral derecho internacional danés de 25 años que vendría de perlas al Barça y que gusta bastante en la secretaría técnica. El 7/14 de Thomas Arnoldsen o el 1/4 del alemán canterano azulgrana Juri Knorr son un par de ejemplos para explicar lo que hizo el balcánico.
Con 105 paradas y un 32% de acierto, es una de las estrellas de la actual Champions, aunque Nielsen lo supera con 129 intervenciones positivas y un 35% de efectividad. El futuro azulgrana Sergey Hernández está en 79 y 34% en el Magdeburgo y Rodrigo Corrales, en 66 y 27% en el Veszprém por detrás del sueco Appelgren (88 y 30%).
En la Bundesliga, Dejan Milosavljev se lo suele tomar con más calma y se queda en un 29,06% de efectividad, por el 32,23% de su compañero Lasse Ludwig (23 años), un portero muy prometedor que le discute más los minutos en el torneo doméstico.
La historia detrás de la fotografía más viral de Pogacar: "Los euros mejor invertidos de mi vida"
Este sábado 7 de marzo, Tadej Pogacar volverá a la escena del crimen. El líder del UAE Team dará el pistoletazo de salida a su temporada con la disputa de la Strade Bianche, escenario en el que el año pasado protagonizó una de las victorias más salvajes de su carrera.
En la edición anterior, el jefe de filas del UAE Team se fue al suelo a 50 kilómetros de meta al tomar una curva del Colle Pinzuto, ahora rebautizado como 'sector Pogacar'. La inesperada escena parecía poner fin a las opciones de 'Pogi' de hacerse con la victoria y dar alas a Pidcock, pero este último decidió esperar a su rival al ver que este se reincorporaba rápidamente a la carrera.
Ensangrentado y con el maillot arcoíris desgarrado, Pogacar terminó imponiendo su ley para apuntarse su tercera victoria en la Strade Bianche, igualando el récord de Cancellara. Más allá de lo heroico del triunfo, este sigue siendo recordado gracias a una fotografía que automáticamente se convirtió en una de las más emblemáticas de la historia del ciclismo.
Alen Milavec, fotógrafo personal del esloveno, consiguió captar una instantánea que ya es historia del ciclismo. Pogacar, con los índices en alto, se preparaba para cruzar la meta con el público entegrado y la imponente Piazza del Campo de fondo. Milavec consiguió capturar el instante más emocionante de la llegada del esloveno, y no tardó en desvelar la intrahistoria detrás de esta icónica captura.
"Estuve buscando por la plaza principal para encontrar la mejor ubicación. Encontré un bar con un balcón e hice una reserva para el día de la carrera. Me costó 50 euros y estuve comiendo y bebiendo todo el día. Para ser sincero, fueron algunos de los euros que mejor he invertido en mi vida", compartió en su cuenta de Instagram horas después de terminar la carrera
La instantánea no sólo inmortalizó una de las victorias más meritorias de Pogacar, también dejó una postal para el recuerdo de la ciudad de Siena. El municipio, de poco más de 50.000 habitantes y declarado Patrimonio de la Humanidad de UNESCO en 1995, ahora también se ha convertido en uno de los grandes puntos de interés del ciclismo mundial.
El Madrid pone a prueba su fortaleza en casa ante la Virtus
El Real Madrid recibe este jueves (20:45) en el Movistar Arena a la Virtus Bologna en la jornada 30 de la Euroliga. Un duelo clave para ambos equipos en la lucha por sus respectivos objetivos: el Madrid, acabar en el Top-4. La Virtus, alcanzar el Play-In. El equipo de Sergio Scariolo afronta el choque tras una semana limpia de competición europea y después de una convincente victoria ante el Bayern (93-70). Cuartos clasificados con un balance positivo de 18-11 y dos triunfos consecutivos, los blancos necesitan mantener la dinámica en una zona alta comprimida donde cualquier tropiezo penaliza. Además, tras la derrota en la final de la Copa del Rey ante Baskonia, el vestuario 'merengue' quiere reafirmar las buenas sensaciones que atraviesa en Euroliga y ACB.
El Madrid, un fortín en casa
El factor cancha puede ser uno de los condicionantes a favor de los madridistas. El Real Madrid es el mejor local de la competición, con una sola derrota en 14 partidos en casa. En contraste, la Virtus sufre lejos de Bolonia: apenas cuatro victorias en 15 salidas. Sin embargo, el conjunto italiano ya sabe lo que es vencer al Madrid esta temporada. El pasado 30 de septiembre, en el Virtus Arena, el Bologna se impuso 74-68 en la primera jornada de la fase regular. En el historial de los últimos siete enfrentamientos entre ambos equipos, el balance es de 5-2 para los 'merengues'.
La Virtus llega reforzada tras superar al FC Barcelona en Bolonia y mantiene opciones matemáticas de alcanzar el Play-In. Es decimocuarta (13-16), a tres victorias de la zona de acceso. El conjunto de Duško Ivanović intentará enlazar un triunfo de prestigio tras el logrado ante los azulgranas. No podrá contar con Daniel Hackett, Alessandro Pajola ni Mouhamet Diouf, baja sensible en la pintura tras lesionarse con la selección italiana.
Scariolo puso el foco en el equilibrio defensivo como clave del partido: "Estamos manteniendo un excelente equilibrio en Liga y Euroliga y eso nos tiene que dar confianza". Sobre la Virtus, fue claro: "Es ser capaces de entender contra quién tenemos que estar muy agresivos y cuáles son los jugadores que tenemos que impedir que se acerquen a nuestra pintura. Es encontrar ese equilibrio y ser inteligentes en eso. Ahí está la clave del partido, al menos defensivamente".
Edwards, la esperanza visitante
La amenaza principal visitante tiene nombre propio: Carson Edwards, quinto máximo anotador de la temporada (18 puntos por partido) y autor de 22 puntos ante el Barça. El Madrid necesitará la mejor versión de hombres como Lyles, Hezonja o Campazzo para imponer ritmo y castigar desde el perímetro.
También habló Scariolo sobre el contexto extradeportivo y la acumulación de partidos tras los cambios en el calendario: "No puedes prever las guerras. Hay problemas mucho más graves y dolorosos vinculados a las guerras que una competición de baloncesto". Y añadió: "Una ampliación de equipos tiene que ir de la mano de una reducción de partidos. Con tan poco margen, ese es el error".
Alberto Abalde, jugador del Real Madrid, apeló a la fortaleza como local: "La Virtus viene haciendo las cosas bien, logró una victoria importante y es peligrosa. Nosotros hicimos un buen partido en casa y queremos continuar en esa línea. Nos estamos sintiendo cómodos aquí y queremos hacernos fuertes".