Momentos de mucha tensión se han vivido en el Ibercaja Estadio una vez el colegiado hizo sonar el pitido final del Real Zaragoza-Burgos. Los aficionados del equipo aragonés han brindado una sonora pitada a sus futbolistas y han pedido explicaciones a un palco huérfano en el que nadie apareció para dar la cara.
Pero la cosa no se quedó allí. Muchos zaragocistas quisieron quedarse para despedir a su manera a la plantilla y, cuando el autobús se preparaba para abandonar el Ibercaja Estadio, cientos de ellos se agolparon a la salida para mostrar el hartazgo y la desesperación de la grada blanquilla.
Desde el primer momento en el que arrancó el bus, los aficionados comenzaron a cantar contra los futbolistas con todo tipo de improperios, muchos no reproducibles, entre los que destacaron los habituales 'Jugadores mercenarios' y 'Esta camiseta no la merecéis'. Además de las palabras, los gestos de los zaragocistas hacia el autobús eran sintomáticos. El cabreo era monumental. La cosa no quedo allí y algunos aficionados comenzaron a lanzar objetos, que impactaron en las lunas del bus y algunas de ellas quedaron rotas.
Para intentar apaciguar los ánimos y , sobre todo, que la cosa no fuera a mayores, la abundante Policía allí desplazada estuvo en todo momento pendiente de lo que acontecía, escoltó el vehículo y evitó que ningún aficionado furioso pudiera mostrar su enfado de otra forma.