Hace ya un tiempo en el Barça se han acostumbrado a hacer cambalaches para poder acudir al mercado y seguir atrayendo futbolistas diferenciales a nivel mundial. Sin poder equilibrar los salarios que ofrecen en la Premier League y en top europeos como Bayern y PSG ni llamar a las puertas de los clubes vendedores con compensaciones suculentos. Y nadar en este mar de tiburones y jeques con semejantes limitaciones es harto complicado. Aun así, la entidad catalana ha logrado seguir incorporando talento para mejorar las prestaciones de la plantilla.
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