
Álvaro Cárdenas es el último en subir al autobús de la selección. El base granadino, 1,85m y 23 años, se hace esperar por sus compañeros y técnicos tras el entrenamiento del equipo español en Guadalajara. Después de dos horas de trabajo en la pista a las órdenes de Chus Mateo, Cárdenas acaba de sudar en el gimnasio y a la vuelta pasa por las manos de los fisios para estirar a fondo la musculatura. Así es la puesta a punto de quien ha recorrido un camino muy peculiar hasta llegar a la absoluta y no regatea el cuidado de cada detalle. El chico no ha disputado ni un minuto en la ACB, ni se ha formado en ninguna cantera importante, ni ha jugado antes en ninguna selección de formación, ni siquiera autonómica. Y sin embargo, ahí está, internacional absoluto, el único que no juega en la Liga Endesa (está cedido por el Valencia Basket al Peristeri) entre los convocados para los dos partidos de esta ventana clasificatoria para el Mundial de 2027, este viernes ante Ucrania en Riga (14.00, Teledeporte) y el próximo lunes en Oviedo ante el mismo rival —después de dos encuentros, España es líder junto al equipo ucranio de un grupo que completan Dinamarca y Georgia y del que las tres mejores selecciones pasan a una segunda fase—.

