El FC Barcelona estudia mover ficha tras el polémico arbitraje de István Kovács en la ida de los cuartos de final de la Champions League ante el Atlético de Madrid. Las acciones de la expulsión de Pau Cubarsí y el posible penalti por manos de Marc Pubill encendieron a los de Hansi Flick, que estalló por la actuación del VAR, y el club valora elevar una queja formal ante la UEFA.
Pero, ¿qué recorrido tiene este movimiento a nivel jurídico? El abogado especializado en derecho deportivo Cristian Zarroca explicó a SPORT los detalles del procedimiento y el alcance real de un informe de protesta del club azulgrana, que, en ningún caso, se trata de un trámite que vaya a cambiar decisiones a nivel deportivo:
"No es un procedimiento disciplinario, es una reclamación o queja para mostrar desacuerdo por la actuación arbitral”, explicó. Es decir, el Barça no busca que se revise la roja a Cubarsí ni que se ‘rearbitre’ el partido.
El objetivo, por lo tanto, está más pensado en mostrar fuerza en los despachos: "Es una acción política para influir al árbitro o al comité para el próximo partido", apuntó Zarroca. En otras palabras, el club pretende dejar constancia de su malestar con la intención de que, en la medida de lo posible, futuras decisiones en jugadas similares no perjudiquen a los de Flick. "Se hace para intentar que en otros partidos, en situaciones dudosas, las decisiones sean más a favor", añadió el experto a este diario.
Eso sí, el propio Zarroca lanzó un aviso sobre la situación actual del Barça en las instituciones del fútbol europeo pese al acercamiento del club tras abondar la Superliga: "El Barça no tiene la importancia ni el peso en la UEFA de los últimos años". Un factor que puede condicionar el impacto real de cualquier movimiento en los despachos.
La comunicación formal de la queja
Volviendo a la queja, el procedimiento no está especialmente regulado. "La comunicación puede ser la que tú consideres", explica Zarroca, que apuntó a que el club podría combinar un escrito formal con contactos más directos con la UEFA. "La comunicación puede ser pública, pero también puede haber llamadas", deslizó.
En el documento escrito, el Barça detallaría las jugadas conflictivas con un enfoque técnico, comparándolas incluso con precedentes recientes en competiciones europeas aunque sin necesidad de adjuntar material audiovisual como por ejemplo la acción del Dibu con el Aston Villa la temporada pasada: "El escrito mostrará el desacuerdo explicando las jugadas dudosas… para decir que en acciones iguales se pitó algo completamente diferente", sostuvo.
En definitiva, más que una vía para cambiar la derrota del miércoles, la queja del club es la primera jugada del Barça para la vuelta en busca de la remontada en el Metropolitano, donde cada detalle -también arbitral- puede marcar una eliminatoria que se ha puesto muy cuesta arriba para los de Flick.