A falta de cuatro días para que regrese la Fórmula 1 a Madrid, la gran expectación ha disparado la demanda de entradas y alojamiento y, con ella, el riesgo de fraude. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha advertido de los dos tipos de estafa más probables en los días previos al Gran Premio: los anuncios de alojamientos inexistentes y la venta de entradas falsas, duplicadas o inválidas.
Un apartamento cerca del circuito por una fracción de lo que cuesta cualquier hotel de la zona. Una entrada para la carrera ofrecida de repente en una red social a un precio irresistible. En ambos casos, la urgencia por cerrar la operación y el miedo a quedarse fuera pueden jugar a favor de los estafadores. Por ello, la organización recomienda extremar las precauciones ante ofertas que parezcan demasiado buenas para ser ciertas y, sobre todo, cuando el vendedor presione para cerrar la operación de inmediato o exija realizar el pago fuera de los canales habituales.
El primer foco de riesgo, señala la OCU, está en el alojamiento. La elevada ocupación hotelera y la proximidad del circuito a Valdebebas e Ifema han encarecido notablemente las estancias durante el fin de semana de la carrera. Según datos de SiteMinder, la tarifa media de los hoteles madrileños para esas fechas ronda los 485 euros por noche, cerca de un 70% más que en el mismo periodo del año anterior.
Las búsquedas realizadas durante las semanas anteriores a la carrera mostraban también precios elevados en establecimientos próximos al circuito, con estancias de dos noches para dos personas por encima de los 680 euros en numerosos casos. En Airbnb, incluso, se han llegado a anunciar pisos turísticos por varios miles de euros durante el fin de semana de la competición, algunos superando los 17.000 euros por los tres días de competición.
Alojamientos fraudulentos o inexistentes
Estos precios disparados pueden ser terreno abonado para anuncios fraudulentos que utilicen como reclamo precios mucho más bajos. Según alerta la OCU, el engaño más común consiste ¡en publicar fotografías de una vivienda que no pertenece al anunciante o directamente inexistente y exigir después un pago rápido mediante transferencia o Bizum para asegurar la reserva.
Para protegerse, la organización aconseja comprobar la identidad del propietario, contrastar la dirección del inmueble y desconfiar de quienes intenten sacar la operación de una plataforma de reserva conocida. También recomienda conservar todos los mensajes y justificantes de la transacción.
Entradas falsas en redes
El segundo riesgo afecta a las entradas para el circuito. Con más de 120.000 entradas vendidas y el cartel de 'sold out' técnico colgado desde hace meses, la elevada demanda y la escasez de determinadas localidades pueden alimentar la reventa a través de redes sociales, aplicaciones de mensajería y páginas no autorizadas. En estos casos, el comprador puede recibir un archivo o un código QR aparentemente válido que resulte ser falso, haya sido cancelado o haya sido enviado a varias personas. Si el mismo código ha sido duplicado, el fraude puede no descubrirse hasta la entrada al recinto, cuando uno de los compradores compruebe que el QR ya ha sido utilizado.
Los precios oficiales sirven también como referencia para detectar ofertas sospechosas. Con las localidades más económicas ya agotadas, las oficiales todavía disponibles oscilan entre los 500 y los 1000 euros, en el caso de los paquetes normales; mientras que las opciones VIP y de hospitalidad superan los varios miles de euros. OCU aconseja por ello desconfiar de descuentos muy pronunciados, de vendedores que aseguran disponer de entradas gracias a supuestos contactos internos y de quienes reclaman un pago inmediato mediante sistemas que dificultan posteriormente la recuperación del dinero.
Actuar con rapidez
En caso de fraude, la primera recomendación de la entidad de consumidores es actuar con rapidez. El afectado debe conservar el anuncio, las conversaciones con el vendedor, los correos electrónicos, las capturas de pantalla, los datos de contacto y los justificantes de pago. También conviene contactar de inmediato con la entidad bancaria para comprobar si existe alguna posibilidad de bloquear o reclamar la operación.
OCU aconseja además presentar una denuncia ante la Policía Nacional o la Guardia Civil y, si la compra o la reserva se realizó a través de una plataforma, abrir también una reclamación por esa vía. Los servicios de Consumo pueden intervenir igualmente en aquellos casos en los que exista una relación de consumo.