El Castellón ha cambiado muchas piezas este verano, pero no tanto su once. A las puertas del estreno liguero ante la Real Sociedad B en Zubieta (viernes a las 20.30 horas), todo apunta a que Pablo Hernández comenzará la temporada con una alineación prácticamente idéntica a la que utilizó en el último amistoso ante el Hércules. No muy distinta tampoco a la que cerró la pasada temporada el 9 de junio, en Almería, en la vuelta de las semifinales del play-off de ascenso.
La circunstancia resulta especialmente llamativa porque ha incorporado ya 11 futbolistas durante el vigente mercado. Sin embargo, solo Álvaro Martín e Iñigo Córdoba parten con opciones claras de aparecer desde el inicio pasado mañana. El resto deberá esperar su momento dentro de una dinámica que no resulta novedosa en la etapa de Haralabos Voulgaris: el Castellón acostumbra a pautar la incorporación de los recién llegados y evita introducir demasiados cambios de golpe en su estructura.
Esa filosofía vuelve a apreciarse en este inicio de curso. El posible once contra el Sanse sería el mismo que comenzó el viernes y tendría una enorme continuidad respecto al que cerró el último curso.
De hecho, tomando como referencia el 3-2 sufrido frente al Almería, apenas habría dos variaciones estructurales.
- Pablo Santiago ocuparía ahora el lugar de Jérémy Mellot, que entonces se perdió el tramo final por lesión.
- Mientras que Lucas Alcázar entraría por Fabrizio Brignani, fuera de combate para buena parte de la campaña venidera tras su grave percance.
El resto del bloque mantendría buena parte de la fisionomía que llevó al Castellón hasta los 72 puntos. Una apuesta por la continuidad que adquiere más valor porque la plantilla sí ha sufrido pérdidas importantes durante el verano.
Tres titulares que ya no están
El Castellón se ha despedido de tres jugadores que fueron titularísimos durante la pasada temporada. Beñat Gerenabarrena, Álex Calatrava y Brian Cipenga ya no forman parte de una plantilla en la que su peso había sido considerable, especialmente en el tramo decisivo del campeonato.
Sus salidas obligaban a reconstruir determinadas posiciones, pero el cuerpo técnico ha optado por hacerlo de manera progresiva. Los nuevos han ido entrando poco a poco durante la pretemporada y el primer once oficial tiene toda la pinta de mantener la columna vertebral que ya conoce perfectamente el modelo de juego.
El posible once frente al Sanse
Romain Matthys bajo palos; una defensa con Jerémy Mellot y Lucas Alcázar en los carriles, con Agustín Sienra y Alberto Jiménez completando la zaga.
En la medular, el recientemente renovado Diego Barri y Álvaro Martín (una de las caras nuevas).
A la derecha Iñigo Córdoba (otro fichaje) y Raúl Sánchez en el otro costado.
Arriba, Adam Jakobsen y Ousmane Camara.
Adaptarse al ecosistema
Es una constante desde la llegada de Voulgaris. El Castellón ha entendido los mercados como una oportunidad para elevar el nivel de la plantilla, pero sin exigir a cada incorporación una titularidad inmediata. Los recién llegados suelen atravesar un proceso de adaptación física, táctica y competitiva en un ecosistema muy particular antes de asumir un rol mayor.
Ese proceso también afecta a Ilias Kostis, uno de los futbolistas llamados a ganar importancia. El defensa todavía necesita varias semanas de puesta a punto, por lo que su entrada en los planes será igualmente progresiva.
Mientras tanto, el Castellón comenzará apoyándose en quienes ya conocen el camino. Once fichajes, tres titulares importantes que se han marchado y, pese a todo, un once inicial casi idéntico al que terminó la pasada temporada. La transformación, al menos en Zubieta, tendrá que esperar.