El futuro incierto de Carles Pérez
La cesión de Carlos Domínguez ha permitido al Celta liberar la ficha que necesitaba para poder inscribir al atacante que Claudio Giráldez necesita para completar la plantilla, pero le plantea un problema a la hora de dar salida a Carles Pérez y a Manu Fernández, los dos descartes a los que el Celta aún no ha encontrado acomodo. El club celeste ha agotado el número de 6 cesiones que permite la normativa, con lo que tendrá que buscar otras fórmulas para encontrarles un nuevo destino antes del cierre del mercado el próximo 31 de agosto. biznow.biz
El caso del extremo vallesano es especialmente problemático debido a su astronómico salario, cercano a los 5 millones brutos. Carles cobra uno de los sueldos más altos de la plantilla y al concluir contrato en junio del próximo año no existe la posibilidad de encontrar otras fórmulas alternativas a la cesión que el traspaso o la rescisión de su contrato.
El primer supuesto parece sumamente complicado. Precisamente debido a su prohibitivo sueldo, no parece que haya muchos clubes interesados en pagar por hacerse con los servicios de un futbolista que en los últimos años ha ofrecido un discreto rendimiento. La alternativa es la rescisión contractual, con el importante inconveniente de que el jugador no está por la labor de perdonar un solo euro, lo que abre la puerta a su continuidad en plantilla, al menos hasta la reapertura invernal del mercado en enero.
Cabe la posibilidad de que en las dos semanas largas que restan de mercado se llegue a una solución intermedia, es decir, que Carles Pérez encuentre un club que se haga cargo de un porcentaje de su salario y el Celta asuma el resto mediante la rescisión de su contrato. Marco Garcés, el director de fútbol del Celta, señalaba la pasada semana que equipos de Brasil, México y Grecia se habían interesado por la situación del vallesano, pero la realidad es que, pese a los esfuerzos del club vigués y de la nueva agencia de representación del jugador por moverlo, no se han producido avances significativos.
Menos problemática es la situación de Manu Fernández, al que restan dos años de contrato. El Celta no puede ceder al central canterano, pero sí buscar fórmulas para encontrarle un destino sin formalizar un traspaso o rescindir su contrato. Una de ellas podría ser una cesión con obligación de compra a final de temporada por parte del club receptor con cláusula de recompra a la siguiente temporada por la misma cantidad en que se concretó la venta. Manu cuenta con propuestas de Segunda División y de equipos de Portugal.
Por lo que respecta a Iván Villar, relegado este curso a la condición del tercer portero, el club respetará la decisión que él tome en su último año de contrato. Mientras, no hay novedades en la situación de Ilaix Moriba. De no llegar una oferta convincente para el jugador y el club, el guineano no se moverá de Vigo. En cuanto a Matías Vecino, no se contempla la rescisión de su contrato.
<![CDATA[Persona IA: así distinguirá Spotify a los artistas creados con Inteligencia Artificial]]>
"Los oyentes nos han dicho claramente que no les gusta ver un perfil de artista que parece humano, para luego descubrir que la persona es generada por IA", anunció la firma en un comunicado.
La medida constituye el más reciente esfuerzo de la empresa sueca por ser transparente acerca de cómo se produce la música en su plataforma, en medio de la creciente preocupación en la industria musical por el contenido generado por IA.
En abril, la compañía lanzó su etiqueta "Verificado por Spotify", que indica que un perfil ha sido revisado y cumple con el estándar de autenticidad.
"Además de los perfiles de artistas que se declaren como Personas IA, también empezaremos a aplicar esas insignias a los perfiles pertinentes", señaló la empresa.
Spotify añadió que no incluirá a las identificadas como "Personas IA" en recomendaciones editoriales ni personalizadas, a menos que un determinado usuario siga a una de esos creadores ficticios.
Con información de AFP.
]]>El mal estado del césped de Balaídos pone en peligro el Celta-Osasuna del domingo
El partido de la primera jornada de Liga que Celta de Vigo y Osasuna tenían previsto disputar este domingo 16 de agosto en el estadio de Balaídos está «en peligro» por el estado del césped del estadio vigués. La información fue avazada por la Agencia EFE y confirmada a FARO por parte de fuentes del club, quienes añadieron que en las «próximas horas» se tomará una decisión al respecto.
El club celeste es partidario, y así se lo ha trasladado al equipo navarro y a La Liga, del aplazamiento del mismo. El motivo sería que el terreno de juego del recinto municipal no se encuentra en las condiciones óptimas «por culpa de un hongo». Sin embargo el conjunto rojillo sería el que desearía mantener la hora y fecha fijadas en el sorteo del calendario: las 21.30 horas de este domingo 16 de agosto.
El equipo dirigido por Claudio Giráldez ya tuvo opción a aplazar este encuentro debido a la convocatoria de Borja Iglesias al Mundial 2026. El delantero, pese a jugar un solo minuto en el torneo, no se reincorporó hasta este martes 11 de agosto a la disciplina céltica. La medida formaba parte del acuerdo de la AFE con la patronal para respetar los días de vacaciones de todos los seleccionados, quien en el caso de España permanecieron el tiempo máximo (hasta la final) concentrados al margen de sus equipos.
Este cambio habría supuesto acumular hasta cinco encuentros en apenas 15 días en las primeras semanas de campeonato. Es por ello que la entidad celeste
El club celeste ya le ha trasladado al equipo navarro y a LaLiga que el césped de Balaídos no está en las mejores condiciones «por culpa de un hongo», por lo que ha pedido el aplazamiento del encuentro con el que ambos equipos abrirían el curso liguero 2026-27.
La decisión, no obstante, no está tomada, porque Osasuna desea jugar el partido. Ambos clubes siguen en conversaciones a cinco días de la fecha fijada para la disputa del encuentro.
NOTICIA EN AMPLIACIÓN
Otro drama con Pogba: ¡Lesionado en pretemporada y el Mónaco le quiere rescindir!
Paul Pogba quería relanzar su carrera en Mónaco. El jugador francés, campeón de la Copa del Mundo en 2018, fichado por el equipo del Principado en el mes de junio de 2025 tras su sanción por dopaje, podría estar viviendo sus últimos días como jugador rojiblanco.
Según ha adelantado este martes 'Nice Matin', el futbolista ha tenido que abandonar por lesión el entrenamiento del equipo de Filipe Luis en St George’s Park, donde el conjunto se prepara para su último partido de pretemporada ante el Coventry City de este viernes. El jugador, durante el partido reducido, se fue al suelo llorando y se dirigió a un banquillo cercano cojeando acompañado por el equipo médico del club. Acorde a las imágenes, se le colocó un vendaje en el muslo izquierdo y abandonó las instalaciones con gestos evidentes de dolor.
Pogba, que había disputado apenas 115 minutos en seis partidos en toda la pasada temporada, había empezado eta fase preparatoria con algunas molestias en la rodilla, por lo que solo había jugado media parte en el amistoso ante el Saint-Priest el pasado 18 de julio. Se había reincorporado a los entrenamientos esta misma semana.
Tras este incidente, el mismo medio asegura que el AS Monaco ya no tiene más paciencia con el francés. El club ya tenía dudas de su continuidad antes de la lesión, pero este nuevo contratiempo hará que se muevan en las oficinas monegascas para rescindir su contrato antes del cierre del mercado de fichajes, para buscar alternativas disponibles.
Por ahora, y una vez tomada la decisión, se tiene que llegar a un acuerdo económico para la rescisión, ya que Pogba, de 33 años, tiene contrato hasta 2027.
A principios de julio, el director general Thiago Scuro declaró que la pretemporada les permitiría "evaluar el nivel de Paul" y tomar una decisión sobre su futuro en el club. "Creo que ahora hay que ser justos con él; mirar su preparación cada semana, ver cómo ha progresado a nivel físico", decía. "El rendimiento dará todas las respuestas que necesitamos. Tal vez se vaya, tal vez se quede."
Ahora, parece que está más lejos que nunca de Mónaco.
