Desde Hong Kong, en la semana del LIV Golf, Jon Rahm explicó por qué es el único jugador que no se ha adherido al entendimiento propuesto por el DP World Tour para regularizar la situación de varios integrantes del circuito saudí. "Bajadlo a cuatro eventos, que es el mínimo que marca la norma, y firmo esta misma noche", admitió.
El circuito europeo anunció el 21 de febrero que ocho jugadores vinculados al LIV habían alcanzado un acuerdo para saldar multas pendientes, retirar apelaciones y, sobre todo, comprometerse a jugar torneos adicionales (por encima de los cuatro obligatorios). A cambio, evitarían tener que solicitar los famosos "releases" cuando el calendario cruce pruebas del LIV con eventos del DP World Tour, escapando así de sanciones y suspensiones.
Rahm no solo rechaza que le exijan seis torneos, sino también que el propio circuito decida las sedes de dos de ellos. "No me gustan las condiciones que nos están imponiendo. Me obligan a jugar seis torneos y deciden dónde tienen que ser dos de ellos. No estoy de acuerdo", insistió.
Dos millones de dólares en multas
El de Barrika acumula multas que superan los dos millones de dólares por competir en el LIV sin autorización. Esas sanciones fueron apeladas en septiembre de 2024, lo que le permitió mantener su condición de miembro y disputar la última Ryder Cup. Pero el reloj sigue corriendo y la vista aún no tiene fecha.
Si pierde la apelación, tendrá que pagar para poder competir en el DP World Tour, y eso incluye el gran objetivo emocional y deportivo del golf europeo: la Ryder Cup de 2027 en Adare Manor (Irlanda).
El conflicto se agrava porque esta misma semana, mientras el DP World Tour disputa el Joburg Open en Sudáfrica (5-8 de marzo), Rahm vuelve a estar técnicamente en infracción al competir en LIV Hong Kong, con el riesgo de nuevas sanciones. "Siento que están utilizando nuestro impacto en los torneos para multarnos y beneficiarse en ambos sentidos. En cierto modo están extorsionando a jugadores como yo y a jóvenes que no tienen nada que ver con la política del golf".
En el trasfondo también aparece Rory McIlroy. El norirlandés había recordado unas palabras antiguas de Rahm sobre que "pagaría por jugar" la Ryder, sugiriendo que este era el momento de demostrar el compromiso con hechos.
La réplica del español fue clara: "Esa afirmación tendría más sentido si los 12 jugadores tuviéramos que pagar, no solo dos". Y remató con un matiz: "Yo encantado de pagar mi viaje para jugar la Ryder, pero no de pagar para seguir siendo miembro del DP World Tour mientras cumplo un compromiso al que estoy dispuesto".
Mientras Tyrrell Hatton, Victor Perez, Adrian Meronk, David Puig, Thomas Detry, Tom McKibbin, Laurie Canter y Elvis Smylie sí han firmado, Rahm sostiene la línea roja. Cuatro torneos sí; seis no.