Los motivos del club para los precios de las entradas del Clásico
Javi Vega: "Yo creo que piensan que es la categoría de los pirados, el Ironman del Dakar"
Perdón por Lamine Yamal
Hay algo estrambótico en el hecho de que un secretario técnico se vea obligado a pedir perdón por señalar a Lamine Yamal como su favorito para ganar el próximo Balón de Oro. No es un aficionado cualquiera: se le presupone conocimiento, se le intuye buen gusto y de su cargo se espera que todas las decisiones adoptadas estén respaldadas por razones más o menos poderosas, más o menos objetivas. Imaginen al bueno de Monchi —se dice mucho esto de “el bueno de Monchi” en las tertulias, supongo que será cierto— defendiendo que el máximo trofeo individual de este deporte debería ser para Dayot Upamecano. O para Julián Quiñones. Ahora imaginen la cara del propietario del Espanyol la próxima vez que Monchi acudiera a su despacho para decirle que acaba de encontrar a la nueva perla del fútbol mundial y que habrá que rascarse el bolsillo.
Xavi Hernández se siente holandés en Países Bajos
Xavi Hernández (Terrassa, Barcelona; 46 años) pasea en bicicleta por el campus de Zeist, habla con los jugadores de forma individual y colectiva, monta dobles sesiones de entrenamiento con pases de vídeo tácticos y responde con una sonrisa y un inglés muy inteligible a las preguntas más directas y a veces hirientes de los veteranos periodistas deportivos de los Países Bajos. No sabe neerlandés y, por tanto, no lee los diarios ni escucha la radio ni ve la televisión, tampoco está pendiente de los mensajes del móvil ni de las redes sociales, sino que vive en paz consigo mismo, sin más entorno que el de sus ayudantes: su hermano Óscar, el asistente Sergi Alegre y el preparador físico Pau Torres.
