Han pasado ya 16 días desde que el sueño olímpico de Lindsey Vonn quebrara en mil pedazos en la vertiginosa ladera de Tofane, allí donde las pendientes alcanzan porcentajes imposibles y los esquís se disparan ingobernables hasta los 140 kilómetros por hora, y la esquiadora estadounidense, leyenda de su disciplina, ha querido abordar de una vez la gravedad de lo ocurrido en un vídeo compartido en sus redes sociales.