El Real Madrid tumbó al campeón de la Copa para citarse en semifinales con el anfitrión. El conjunto blanco despachó en cuartos al Unicaja Málaga con una solvencia inesperada en cualquier pronóstico y se ha citado este sábado con el Valencia en su caldera del Roig Arena para discutir un puesto en la final. No hubo partido en la reedición del encuentro decisivo del año pasado porque los blancos mandaron de principio a fin y los malagueños apenas dijeron ni mu, muy rebajados por las bajas (Tyson Pérez, Tillie, Kravish) e incapaces de mirar a la cara a un rival muy serio. Ese Madrid-Valencia promete emociones más fuertes en un escenario a la altura.