El Comité de Competición de la Federación Española de Fútbol ha castigado con siete partidos de sanción a Matías Almeyda, entrenador del Sevilla, por su expulsión el pasado sábado en el duelo ante el Alavés, que desencadenó una serie de acontecimientos que el órgano rector ha castigado con dureza. Al argentino, que no dudó en encararse con el colegiado Iosu Galech hasta el punto de no querer irse al vestuario cuando fue expulsado, le han caído tres partidos por menospreciar al colegiado, dos por sus reiteradas protestas, uno por no dirigirse al vestuario cuando fue expulsado y otro por una conducta deportiva inapropiada.